17 Julio 2026

Revista Círculo Salud | Campos clínicos de alta complejidad: donde la formación en salud se vuelve real

La experiencia en hospitales y clínicas de alta complejidad permite a los estudiantes de la Universidad Andrés Bello enfrentar desafíos reales, desarrollar habilidades clínicas y fortalecer su vocación de servicio en contacto directo con pacientes y equipos de salud.

La formación de los futuros profesionales de la salud requiere mucho más que conocimientos teóricos. Por ello, la Universidad Andrés Bello cuenta con una amplia red de campos clínicos en todo el país, incluyendo hospitales y clínicas de alta complejidad, donde los estudiantes tienen la oportunidad de enfrentar situaciones reales y desarrollar competencias fundamentales para su ejercicio profesional.

Estos centros asistenciales permiten a los alumnos integrarse a equipos multidisciplinarios y participar en la atención de pacientes con distintas patologías y niveles de complejidad. En este contexto, desarrollan habilidades clínicas, capacidad de análisis y toma de decisiones. Como destaca Nicolás Bronfman, vicerrector académico de la UNAB, los campos clínicos son esenciales porque permiten “integrar el conocimiento teórico con la toma de decisiones clínicas en contextos reales, diversos y complejos”.

La experiencia en hospitales y clínicas de alta complejidad también fortalece aspectos tan relevantes como la ética profesional, la seguridad del paciente y el trabajo colaborativo. Según el decano de la Facultad de Medicina UNAB, Dr. Patricio Burdiles Pinto, estos espacios permiten a los estudiantes “comprender la realidad de la práctica profesional, desarrollar habilidades clínicas y asumir, progresivamente, mayores responsabilidades en contextos reales”.

Detrás de este proceso existe una estrecha colaboración entre la Universidad Andrés Bello y los centros de salud, basada en objetivos compartidos de formación, docencia e innovación. La Dra. Sylvia Santander, directora general de Educación Clínica y Simulación UNAB, explica que esta relación va mucho más allá de recibir estudiantes: “Se trata de una relación bidireccional, donde la universidad aporta a estas instituciones formación, actualización, docencia y apoyo académico, y los centros enriquecen el proceso educativo al abrir sus espacios y compartir su experiencia”.

¿Cómo impacta esta experiencia en la preparación de los profesionales de la salud del futuro? ¿Qué aprendizajes surgen al enfrentarse por primera vez a pacientes reales y escenarios de alta exigencia? Conoce más sobre el valor de los campos clínicos de alta complejidad y los testimonios de estudiantes, académicos y profesionales de la salud en la nueva edición de Revista Círculo Salud N°28, dedicada especialmente a la formación en salud.